Los clientes son de todas las edades y tienen diferentes capacidades físicas. Si trabaja con personas mayores, es posible que conozca la osteoporosis, una enfermedad ósea que debilita y fragiliza los huesos. Con la osteoporosis, los huesos son más susceptibles de romperse o fracturarse por acciones muy leves y a veces las personas temen que demasiada actividad física haga que sus huesos se vuelvan aún más frágiles. Curiosamente, el ejercicio ligero y constante puede ayudar a proteger los huesos.
Si trabajas con un cliente que padece osteoporosis, es esencial que sepas qué ejercicios son seguros para él y cómo realizarlos.
Tipos de ejercicios seguros para la osteoporosis
Como siempre, antes de empezar cualquier nueva rutina de ejercicios para clientes con osteoporosis, es importante asegurarse de que han consultado primero con su médico. En general, para las personas con osteoporosis, la mayoría de los ejercicios seguros implican sobre todo trabajo cardiovascular.
En un esfuerzo por aumentar la densidad ósea de su cliente, los ejercicios de soporte de peso son en realidad los mejores para incorporar a su régimen de ejercicios, y su cliente realmente no va a utilizar mucho peso. Los dos tipos principales de ejercicios de carga son los de alto impacto y los de bajo impacto. Los ejercicios de soporte de peso harán que su cliente se mueva en contra de la gravedad pero manteniéndose erguido.
En su mayor parte, estos son algunos ejercicios que su cliente podrá realizar sin peligro:
- Utilizar bandas de resistencia
- Utilizar una máquina de subir escaleras o una bicicleta elíptica
- Cualquier actividad aeróbica como la natación o el ciclismo, incluso la jardinería
- Ejercicios básicos de flexibilidad con amplitudes de movimiento completas
- Ejercicios de estabilidad y equilibrio para evitar caídas
- Ejercicios con el peso del cuerpo, como sentadillas
Los ejercicios de alto impacto con carga de peso deben intentar evitarse si el cliente tiene un alto riesgo de romperse un hueso, mientras que los ejercicios de bajo impacto con carga de peso son una alternativa mucho más segura. Ejemplos de ejercicios que deben evitarse en este caso serían:
- Bailando
- Senderismo
- Jogging
- Saltar a la cuerda
- Tenis
- Flexión y torsión del cuerpo
Fortalece los huesos y ayuda a prevenir la pérdida ósea
La osteoporosis es una enfermedad que puede combatirse con ejercicio regular. Hacer que su cliente trabaje los músculos le ayudará a proteger el hueso y también a ralentizar la pérdida ósea que suele producirse con la osteoporosis. El ejercicio regular para los clientes que tienen osteoporosis también puede ayudar a prevenir muchas fracturas relacionadas con caídas.
Otras formas en que su cliente puede mejorar su salud mientras padece osteoporosis es llevar una dieta equilibrada y, si es necesario, tomar los medicamentos adecuados. El calcio y la vitamina D son buenas fuentes de nutrición y ayudarán a mantener y aumentar la densidad ósea, además del ejercicio regular. Colabore con su cliente y su médico para que pueda mantenerse sano y fuerte.